
Muchas ganas había en el Principado de que los motores del WRC comenzasen a rugir de nuevo por sus tramos, y esta mañana la primera toma de contacto de los pilotos con las carreteras de Valence no ha defraudado, con un Loeb que sigue teniendo hambre de victorias y un Latvala que ha rodado como el auténtico número 1 de Ford, hasta que ha vuelto a "disfrazarse" de Latvala y ha dicho adiós a la prueba monegasca tras volcar en la última especial del día.{jcomments on}






